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Liderar empieza “hacia adentro”

Liderar empieza “hacia adentro”

Por Mayra Djimondian

 

Si como mujer no determino mi camino, si no trazo metas y objetivos, si no planifico en cuanto a lo que es factible de planificar  y en cuanto lo que es mi responsabilidad y si yo misma no me ordeno, nadie lo hará por mí.

Las que me conocen saben que “soy fan de Mafalda”. Hace poco una de mis amigas me regaló una taza con este personaje y una frase motivadora. Me divierte mucho cómo sus historietas plantean temas profundos con humor y a la vez te dejan pensando. En una de estas historietas, se observa a uno de los amigos de Mafalda  -Felipe- que está de espaldas con las manos hacia atrás y como “mirando a lo lejos”, y la viñeta dice: “He decidido enfrentar la realidad, así que apenas se ponga linda me avisan”.

¿Alguna vez se te cruzó por la mente un pensamiento como el de la historieta? ¡Qué tentador resulta esperar a que las cosas “se den”! Sin embargo generalmente no sucede de esta forma. Esperar a que las cosas fluyan por sí mismas es, muchas veces,  una manera de mantenernos en nuestra zona de confort y de no asumir la responsabilidad y la satisfacción de accionar para que las cosas pasen.

Vivir no es sobrevivir. Qué importante es entender que si como mujer no determino mi camino, si no trazo metas y objetivos, si no planifico en cuanto a lo que es factible de planificar  y en cuanto lo que es mi responsabilidad y si yo misma no me ordeno, nadie lo hará por mí.  Liderazgo es influencia, y la primera persona en la que tengo que influir positivamente es en mí misma.Cuando lo hago, esto me permite hacerlo también con otros e incluso fortalece y potencia relaciones sanas con quienes me rodean porque una mujer que se lidera a sí misma sabe para qué está y hacia dónde va.

Al mismo tiempo que planifico, comprendo que hay cosas que exceden a mi capacidad o a mi competencia: a veces surgen problemas o  crisis, cuestiones inesperadas que nos afectan y que no estaban en los planes, pero aunque no las esperábamos, sí podemos elegir cómo enfrentarlas.  Esta elección la liderás vos y lo que elijas pensar y creer frente a esas limitaciones terminará siendo lo que te impulse a accionar como víctima o como protagonista de tu propia historia.

Hoy te quiero desafiar a ser una mujer que lidera su propia vida. El Apóstol Pablo, en el Nuevo Testamento escribió una frase breve pero contundente al respecto:

“Que cada uno cargue con su propia responsabilidad”. Gálatas 6:5

Esto significa hacerse cargo de la propia vida, tomar la iniciativa para crecer, avanzar y mejorar. Dios te creó con un tremendo potencial, tenés un propósito por el cual vivir y necesitàs descubrirlo si hasta ahora no lo hiciste.

Hay metas que están esperando ser alcanzadas, hay sueños que aún tenés que cumplir. Hay decisiones que es necesario tomar y que tal vez por temor venís postergando…¡Liderate a vos misma en este sentido!. No te quedes en el sueño, en lo que “te gustaría”, no te mantengas dando vueltas en la indecisión, ponete en acción y seguí adelante hasta alcanzar tus objetivos. ¡No esperes más a que alguien lo haga por vos!

Organizate. Planificá. Planteate metas y avanzá un paso a la vez.

Si esperás las condiciones necesarias para accionar ¡nunca se darán! 

Hace poco leí una frase interesante: “Disciplina es hacer lo que no quieres hacer, cuando no lo quieres hacer”. Y esto está directamente relacionado con liderarnos a nosotras mismas. Muchas veces nos enfrentamos a momentos en los que “no tenemos ganas de...” o preferiríamos “posponer” e incluso “abandonar”. Sin embargo es allí cuando más necesitamos elegir conducirnos en la vida de manera inteligente, siendo conscientes de la capacidad que poseemos de transformar la realidad que nos rodea cambiando primero nosotras, de adentro hacia afuera y tomando la iniciativa para que las cosas sucedan.

Es cierto que a veces es incómodo cambiar, pero es necesario para crecer.

Si no liderás los cambios necesarios en tu propia vida, nadie lo hará por vos, y vas a seguir esperado que las cosas “se den”. Pero permitime hacerte una pregunta: “¿Y si no se dan?”:  Frustración, enojo, tristeza, desánimo, culpa... Pero esto puede evitarse si tomamos consciencia de que somos capaces de liderar nuestra vida en positivo y de levantarnos como mujeres protagonistas a todo nivel.

Alguien dijo que: “El éxito llega cuando tus sueños superan tus excusas”. Liderar tu vida incluye entre otras cosas, superar las excusas, tener una visión,  plantearte objetivos.

¿Por dónde podemos comenzar?

Te propongo responder estas sencillas pero profundas preguntas como un disparador para activar los cambios que estás necesitando, comenzar a liderar tu vida y ponerte en acción: 

-¿Cuáles son los principales cambios que me doy cuenta que es necesario  implementar en estas tres áreas: (Escribilos)

  • Física
  • Emocional
  • Espiritual

-¿Cuán dispuesta estoy a llevarlos adelante? ¿Cómo lo haré? (detallalo al lado de cada respuesta anterior)

-¿Qué obstáculos pueden surgir a la hora de poner en marcha lo anterior?

-¿Cómo voy a superar esos obstáculos?

Querida mujer, Dios te creó con una capacidad asombrosa para reinventarte y te dio dones, talentos y habilidades que es necesario descubrir y utilizar para que te sientas plena  y encuentres sentido y propósito.  Cuando te disponés a trabajar en tu interior y permitís que Dios te impulse, te guíe y te fortalezca en el proceso ¡grandes cambios comienzan a suceder!

Mayra Djimondian, Licenciada en Orientación familiar, Coach Ontológico, Escritora, Licenciada en Teología y Pastora.

IG: @mujeres.inteligentes

 


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